Quienes Somos

Los PADRES ESCOLAPIOS estamos comprometidos con nuestros niños y jóvenes, desde nuestra llegada a Colombia en 1948 y a Ecuador en 1964. La obra de Calasanz se encuentra en Cañar, Cuenca, Saraguro y Loja en Ecuador y en Bogotá, Medellín, Cúcuta y Pereira en Colombia. Nuestras obras se destacan no sólo por la EXCELENCIA ACADÉMICA, también por su formación en el COMPROMISO ÉTICO, la CONSTRUCCIÓN EN LA IDENTIDAD de nuestros alumnos y el DISCERNIMIENTO VOCACIONAL para ayudarles a descubrir su misión en la construcción del mundo, según los valores evangélicos de Justicia, Paz y Solidaridad.
 
En Ecuador, nuestros colegios se destacan por su alta calidad y por esta razón el Ministerio de Educación ha patrocinado en ellos la implementación del Bachillerato Internacional. En Colombia, nuestros colegios se encuentran en las categorías SUPERIOR y MUY SUPERIOR, según el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES).
 
Tanto en Ecuador como en Colombia, nuestras Parroquias son comunidades dinamizadoras de la vida en abundancia del Evangelio, al estilo Calasanz; y nuestras obras de Educación No Formal son reconocidas por su propuesta formativa integral y al servicio de los marginados de la educación de calidad.

Seguimos invitando a niños y jóvenes, padres de familia y maestros a participar como protagonistas de esta historia de CARIDAD Y CALIDAD, animados por las palabras de CALASANZ: “La transformación de la sociedad radica en la diligente práctica de la misión educativa. Pues si desde los más tiernos años el niño es imbuido diligentemente en la Piedad y en las Letras, puede preverse con fundamento, un feliz transcurso de toda su vida.”

 

Misión

Nosotros,
Maestros Escolapios,
Religiosos y Laicos,
 Cooperadores de la Verdad,
 como San José de Calasanz hace cuatrocientos años,
 nos sentimos enviados por Cristo y por su Iglesia
 a evangelizar educando a los niños y a los jóvenes,
 principalmente a los pobres,
 y desde los más tiernos años,
 mediante la Piedad y las Letras,
 la luz de Dios y la luz del Mundo,
 en aquellos lugares a donde nos guíe nuestro Carisma,
 para servir a la Iglesia y transformar la sociedad
 según los valores evangélicos de justicia,
 solidaridad
 y paz.

Hemos recibido para ello
 un Carisma que proviene de Dios,
una lectura calasancia del Evangelio,
una historia,
una espiritualidad
 y una pedagogía propias,
personas en comunión fraterna,
escuelas y obras específicas,
que nos permiten hacer presentes
 a Jesús Maestro,
y el amor maternal de la Iglesia por los pequeños,
acogiéndonos al amparo y protección
 de la Virgen María,
Madre de Dios.