Educar es proveer esperanza

«MAESTRO:
Ama.
Si no puedes amar mucho
no enseñes a los niños.
Enseña con intención de hermosura,
porque la hermosura es Madre.
Sé fervoroso.
Para encender las lámparas,
has de llevar fuego dentro de tu corazón.
Recuerda que tu oficio no es mercancía,
sino que es un oficio divino.
Antes de dar tu lección,
mira a tu corazón
y ve si está puro.
Piensa que Dios te ha puesto para crear
el mundo del mañana.»

GABRIELA MISTRAL

Queridos Maestros y Maestras Calasancios:

¡Muy feliz día!
 
P. Juan jaime Escobar Valencia, Sch.P