¿Por qué tienen miedo? Meditación 9 - S.S. Francisco

Momento extraordinario de oración en tiempo de epidemia
¿por qué tienen miedo?

S.S. FRANCISCO

«Al llegar la noche, Jesús dijo a sus discípulos:
- Crucemos a la otra orilla.
Ellos dejaron la gente y se lo llevaron, tal como estaba, en la barca, aunque había otras barcas con él. Se produjo, entonces, una fuerte tormenta de viento: las olas se abalanzaban dentro de la barca hasta casi llenarla. Él se puso en la popa, sobre el cabezal, y se durmió.
Los discípulos lo despertaron diciéndole:
- Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?
Él se despertó, increpó al viento y dijo al mar:
- ¡Silencio, quédate callado!
El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza.
Él les dijo:
- ¿Por qué tienen miedo? ¿Aún no tienen fe?
Los llenó un gran temor y se decían unos a otros:
- ¿Quién es éste, que hasta el viento el mar le obedecen?»

(Marcos 4, 35-41)

“Ha llegado la noche” (Marcos 4,35). Así comienza el Evangelio que hemos escuchado. Durante semanas parece que ha caído la tarde. La densa oscuridad se ha espesado en nuestras plazas, calles y ciudades; se apoderaron de nuestras vidas llenándolo todo con un silencio ensordecedor y un vacío desolado, que paraliza todo a su paso: puedes sentirlo en el aire, puedes sentirlo en tus gestos, dicen las miradas. Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en el mismo bote, todos frágiles y desorientados, pero al mismo tiempo importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos con la necesidad de consolarnos mutuamente. En este barco estamos todos. Como esos discípulos que hablan con una sola voz y con angustia decimos: “Estamos perdidos.”