"La Resurrección y la vida" Meditación 11 - P. Juan Jaime

«Había caído enfermo un tal Lázaro, natural de Betania,
la aldea de María y su hermana Marta.
Lázaro, el enfermo, era hermano de ellas,
y por eso las hermanas le mandaron un recado a Jesús:
- Señor, aquel que tú amas, está enfermo.»

(Juan 11, 1.3)

Hoy contemplamos el relato de la resurrección de Lázaro. Antes de entrar en el Libro de la Gloria -la narración de la Pasión y Muerte de Jesús-, Juan nos lleva a una hermosa escena en la que aparece la última gran señal que prefigura el triunfo de la Vida y advierte ya el costo de ese triunfo que es la entrega total de Jesús. No se trata de un milagro. No es la versión joánica de la resurrección del hijo de la viuda de Naín o de la hija de Jairo. Aquí la resurrección no es sólo volver a vivir, sino pasar al verdadero vivir que es el vivir de Dios, un vivir que es Resurrección y Vida, un vivir que es Jesús mismo.